domingo, 15 de julio de 2012
Te escribo
Te escribo, amor mío,
para agarrarme un rato al salvavidas
de tu presencia fantasma.
Nunca dijimos adiós.
Silencio.
Ahora que escucho una canción
me resulta imposible no decirte
que te busqué
tan tarde ya...
El cuerpo me pesa
agotado
"she is been walking, she is been talking..."
y me acuesto y te pienso.
Absurdo. Absurdo...
Estás cerca del horizonte.
La canción continúa, la madrugada avanza...
y yo no sé si quiero esta noche.
Otra canción, un poco de agua
"if you stay"... quizás ni soy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Quizás lo mejor intentar cerrar los ojos y tratar de dormir, aunque sea con esos sueños y el salvavidas "de tu nombre que se aleja poco a poco..."
ResponderEliminarUn abrazo María.
Siempre hay algunos salvavidas a mano, Rafael, aunque sean inventados y sigan extrañas derivas.
ResponderEliminarFeliz noche, Rafael.